El despertar del dragón
INFORME.
El Instituto de Idiomas ofrece por primera vez un curso de chino y más de 200 personas se han apuntado El componente cultural de algunas lenguas atrae a los estudiantes.
- Una profesora enseña chino en una academia.
Foto:EL PERIÓDICO
El despegue económico de China ha despertado el interés de muchas empresas por el país asiático. Las posibilidades de un nuevo mercado de trabajo y el exotismo de sus ciudades se han traducido en el interés de muchos aragoneses por conocer el idioma. La atracción turística y cultural que suscitan los países del Magreb o del mundo clásico, siguen siendo el principal atractivo de lenguas como el italiano, el árabe o el griego.
El instituto de idiomas imparte chino este año
Más de 200 personas se han preinscrito ya en las clases de chino mandarín que el Instituto de Idiomas de la Universidad de Zaragoza oferta este curso. Después de tres años buscando a un profesor que reuniera los requisitos para impartir esta lengua, los responsables del centro han encontrado a una docente que se encargará de enseñar a los estudiantes de primero. Durante el verano ya impartió un curso básico de cinco sesiones.
El despertar del gigante asiático y las amplias posibilidades laborales que se están abriendo en Oriente han animado tanto a los estudiantes como a los miembros del Rectorado, que desde el año 2005 querían ofrecer esta legua en el Instituto de Idiomas. Las dos primeras convocatorias para buscar profesor quedaron desiertas porque los candidatos no tenían una titulación superior homologada en España, explicó el director del Instituto de Idiomas, Carmelo López.
Aunque el número de matriculados bajará un 20% o un 30% con respecto a la preinscripción, el éxito obligará a repartir a los alumnos en varios grupos de primero. Se estudiarán todas las posibilidades para absorber la demanda, aseguró el director del instituto.
Por su parte, la Escuela Oficial de Idiomas de Zaragoza ofrece desde hace dos años cursos monográficos de chino. No son enseñanzas regladas, explicó el director general de Administración Educativa, Felipe Faci, sino unas clases de iniciación al idioma que duran entre 50 y 100 horas. «De esta manera, estamos detectando la demanda que existe y cuando se den las condiciones oportunas, valoraremos la creación de un ciclo reglado de este idioma emergente», señaló.
Clases inminentes de iniciación al japonés
Otra de las novedades que este año ofrecerá el Instituto de Idiomas será una «oferta intermitente» de japonés y de lenguas comunitarias como el neerlandés y el polaco. Este verano se impartió el primer curso del idioma nipón, al que asistieron 18 alumnos, y los responsables del centro han decidido dar pequeños cursos para pulsar la demanda y responder a necesidades y objetivos concretos de los alumnos. Uno de los motivos será la preparación de los candidatos para la prueba de grado que cada año celebra el Gobierno de Japón en todo el mundo.
Otro de los cursos que no se impartirán durante todo el año serán los de polaco y de neerlandés (lengua que aglutina el holandés y el flamenco). «Hemos detectado que siempre hay entre 30 y 40 alumnos que se van de erasmus a esos países. Los cursos serían intensivos y de iniciación, para que los estudiantes sepan desenvolverse en la vida cotidiana», comentó López.
La sede del Instituto de Idiomas de Huesca será otra de las beneficiadas por esta política de cursos «intermitentes». El interés de muchos profesores y del personal administrativo por adquirir conocimientos de francés hará que se pongan en marcha cursos de tres o cuatro meses, en el segundo cuatrimestre.
El atractivo cultural de algunos países
La conexión de los vuelos entre Zaragoza y Milán, la predilección de los universitarios por irse de erasmus a Italia y los atractivos turísticos del país, son algunas de las motivaciones para estudiar este idioma. Entre la Escuela Oficial de Idiomas y el Instituto de Idiomas, cada año, 900 personas aprenden la lengua en Aragón. Aunque menor, el interés de un colectivo por el griego, ruso y portugués es estable en la comunidad aunque oscila dependiendo del momento. En la era Gorbachov, por ejemplo, los alumnos de ruso se triplicaron.
La inesperada aventura en el Líbano
La evolución de alumnos del Instituto de Idiomas en la última década demuestra que el árabe es una de las lenguas que más interés despierta entre la población. En el curso 1997-98, había 74 alumnos matriculados, mientras que el curso pasado, la cifra ascendía a 179.
Para Carmelo López, este aumento se debe al «factor cultural» del árabe y a la atracción como destino de verano que despierta toda la zona del Magreb. Además, resaltó el prestigio y la iniciativa del profesor que imparte las clases. Precisamente el año pasado, explicó López, el docente y una veintena de alumnos se fueron de viaje al Líbano. Llegaron a Beirut un día antes de que estallara la guerra y tuvieron que desplazarse a Siria para ser repatriados a España.








