¿Cómo es posible que el Servicio Provincial de Educación no tenga dinero para colocar la valla definitiva en un centro y sí lo tenga para dividir otros?
FAPAR manifiesta su sorpresa ante la noticia de construcción de una valla divisoria entre los colegios Cesáreo Alierta y Doctor Azúa, no solamente porque la decisión haya sido unilateral de la dirección del CP Cesáreo Alierta, respaldada por el Servicio Provincial, y contraria a la voluntad de las familias de ambos centros como han justificado y razonado en nota de prensa la semana pasada, sino porque hay necesidades de vallados que no se están acometiendo por falta de presupuesto, mientras en otros se antojan innecesarias y contraproducentes.
En el CPI La Jota se demolió hace dos años una nave anexa, que permitía la ampliación del patio del centro y que conllevaba la necesidad de un cerramiento con valla, que lejos de acometerse de forma definitiva, se ejecutó provisionalmente porque no había presupuesto. Y así sigue, provisional, forrada parcialmente de rafia en la parte del patio del centro, que el fuerte viento dobla y tira y sin acondicionar el espacio de la nave derruida, mientras se anuncia un vallado inminente para dividir los edificios de dos comunidades educativas, que históricamente han compartido espacios.
Respaldamos la posición de las dos AMPAS afectadas, al igual que a la AMPA del CPI La Jota en su reivindicación de acondicionar definitivamente y con seguridad su entorno educativo. Y asistimos con profunda tristeza a una decisión inexplicable del Servicio Provincial y del Departamento de Educación, que lejos de trabajar por reconstruir la maltrecha convivencia en el centro Cesáreo Alierta, se empeña en levantar muros, separando espacios y dividiendo voluntades.
Zaragoza, a 30 de marzo de 2026
Raúl Luis
Presidente de FAPAR Zaragoza








