La crisis golpea a la integración
La congelación presupuestaria cuestiona la cobertura de los cursos de español para familiares de alumnos inmigrantes, cuya demanda ha aumentado un 30% y ha obligado a la creación de una lista de espera.
Más de 600 madres de 14 nacionalidades diferentes no se marchan a casa tras dejar al niño en la escuela. Como sus hijos, ellas también acuden al centro, cuaderno en mano, acceden a un aula y se sientan en el pupitre. Son madres –y algún padre–, pero también alumnos aplicados en adaptarse cuanto antes al nuevo medio. Son extranjeros que reciben cursos de español destinados a familares de alumnado inmigrante no hispanohablante.
14/12/2009 J. OTO. El Periódico de Aragón
La iniciativa se impulsó hace cinco años y ya se ha instalado en 42 centros educativos aragoneses –31 de Zaragoza y provincia, 9 en Huesca y provincia y 2 en la provincia de Teruel–. La fórmula funciona, como lo demuestra el notable incremento de solicitudes para acceder a estos cursos. Concretamente, la demanda ha aumentado un 30% y Fapar (Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Aragón), organizadora, junto al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y al Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, se ha visto obligado a crear una lista de espera. Sin embargo, el éxito del curso peligra. La congelación del presupuesto procedente del Ministerio y que las administraciones locales destinan a subvenciones, obligará a tomar medidas restrictivas. "No sabemos si podremos atender a los 42 centros que funcionan ahora o qué sucederá con la lista de espera. Nos preocupa lo que puede pasar con ellos el próximo curso", reconoce la presidenta de FAPAR, Ana Abán.
El crecimiento de la demanda académica contrasta con la reducción en la llegada de inmigrantes procedentes de otros países. Las solicitudes, sin embargo, no cesan. Por eso, la continuidad del proyecto está garantizada. "Seguiremos con el programa pero somos conscientes de que no abarcamos la demanda existente", reconoce Abán, que se prepara para un inminente ajuste de presupuesto en el que se otorgará prioridad a este programa sobre otros destinados a inmigrantes.
Sobre todo, mujeres
Las madres acaparan la presencia en el curso. Algunas poseen titulación académica, otras –la mayoría– apenas se han prodigado en una escuela, pero a todas les une su deseo de aprender español y "comenzar así una integración en su barrio y en la escuela. Saben que es fundamental para ellas y para sus hijos", subraya Abán, que destaca la creciente demanda procedente de equipos directivos. "Ya no solo las APAS solicitan los cursos porque los directivos son conscientes de la importancia de una rápida integración para dirigirse a los inmigrantes".
Los cursos, que se llevan a cabo en colegios de Infantil y Primaria públicos de Aragón y también en institutos de Secundaria, se imparten en horario lectivo dos días a la semana y cada clase dura hora y media. Para acceder a ellos tienen prioridad aquellos padres que tengan escolarizados a sus hijos en el centro donde se imparta el curso. Además, se cuenta con un servicio de guardería. Toda una familia en las aulas al mismo tiempo, aunque la crisis amenaza con retardar la adaptación de algunos. "La gente cada vez está más asentada y considera fundamental su formación, lo que hace que la demanda sea mayor. Nos preocupa no llegar a todos", expone Abán, que se consuela recordando sus temores iniciales que, finalmente, no se confirmaron. "Al menos, no ha habido recorte presupuestario", apunta con alivio.








