La educación financiera llegará a los colegios
El Banco de España y la CNMV consiguen el apoyo de la ministra Cabrera.
PABLO ALLENDESAZAR. El Periódico de Aragón
Algunos alumnos de educación secundaria y de formación profesional comenzarán en el 2010 a recibir formación financiera. Así se desprende del convenio que firmaron ayer el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores para mejorar la educación económica de los ciudadanos. El presidente de la CNMV, Julio Segura, adelantó que la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, se ha mostrado «encantadora e interesadísima» en la iniciativa.
Segura explicó que «en ningún caso» se tratará de una asignatura específica. «Para eso están los masters», apostilló. Se mostró partidario, eso sí, de que sean unas horas lectivas obligatorias, aunque precisó que será decisión de Educación.
Los dos reguladores, explicó, esperan comenzar a debatir el asunto con el equipo de Cabrera en un par de meses. A lo largo del 2009, planean formar los materiales y al profesorado, para «empezar a ensayar» algunas clases en el 2010. Sobre el temario, adelantó que se tratará de explicar «cómo leer un contrato financiero, qué es un producto sofisticado, o qué tipo de rendimiento y riesgos suponen los derivados».
La iniciativa se enmarca en un plan más grande para el periodo 2008-2012. La otra medida estrella es la creación de una página web. El objetivo, precisó Segura, es que los ciudadanos conozcan mejor los mercados. «En una crisis de liquidez se sabe qué hacer; en una de confianza, no», añadió.
Por su parte, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, apuntó que la proliferación de instrumentos financieros complejos hace que los pequeños inversores sean «más vulnerables». Además, subrayó que el envejecimiento de la población hace necesario que los ciudadanos «manejen sus finanzas personales pensando en el periodo cada vez más amplio que sigue a la vida activa».
El vicepresidente económico, Pedro Solbes, afirmó que el Gobierno está decidido a liderar la coordinación de esta «estrategia nacional». Una mayor comprensión de los conceptos y productos financieros, alegó, redunda en «un mayor bienestar de la sociedad, además de contribuir a una mayor protección de consumidores e inversores».








