LA LOE: Un largo y tortuoso camino
• La tramitación de la LOE y las exigencias de patronales y sindicatos han marcado la gestación del pacto
• El documento ha conocido desde enero diferentes versiones hasta llegar a la definitiva
J. C. BARCELONA
La confección del documento presentado ayer ha sido laboriosa en extremo. Las exigencias de unos y otros han obligado a incorporar varios anexos y a incluir todo tipo de precisiones, a veces redundantes, sobre aspectos que, en opinión de los aspirantes a firmar el pacto, no quedaban lo suficientemente claros. Al final, sus redactores vieron su compleja labor recompensada con la aquiescencia de las partes.
A >> Reticencias sindicales a la sexta hora
Una de las iniciativas emblemáticas del pacto ha sido, desde el comienzo, la ampliación de la jornada lectiva del alumnado de primaria en una hora diaria, para equipararlo al de la concertada. La propuesta generó desde hora temprana las reticencias de los sindicatos, temerosos de que la extensión horaria recayese sobre las espaldas del profesorado.
Tras comprobar que los presupuestos de la Generalitat para el 2006 incluían la contratación de 6.000 docentes, la estrategia se encaminó hacia la búsqueda de la concreción. Se trataba de saber cuántos docentes iba a recibir cada centro y para hacer qué, puesto que CCOO había firmado paralelamente un compromiso con la conselleria por el que ésta se obligaba a reducir la jornada lectiva de los docentes en una hora en el 2006-2007 y en dos en el curso posterior. La desconfianza hacia la conselleria, alimentada por años de desencuentros, ha lastrado la negociación, admite uno de sus protagonistas en el bando sindical.
Finalmente, y tras obtener nuevas garantías, la reivindicación sindical se instaló en la demanda de flexibilidad en la aplicación de la medida, algo que han obtenido en parte al lograr que no se generalice el próximo curso, sino en el 2007. Ayer, el secretario general de CCOO en Catalunya, Joan Coscubiela, criticó la cerrazón de USTEC afirmando que no le sorprendía su negativa: «Hay una manera de hacer sindicalismo que consiste en decir no a todo».
B >> El debate paralelo de la ley orgánica en España
Las patronales pidieron en octubre la paralización de las negociaciones del pacto educativo a la espera de ver la evolución que seguía la tramitación de la ley orgánica de educación (LOE) en el Congreso. La mayor de ellas, la Fundació Escola Cristiana, reanudó las conversaciones tras comprobar que buena parte de las exigencias que planteaba la FERE, su organización hermana en el resto de España, eran incorporadas al articulado de la norma estatal.
Su reincorporación a la mesa de las negociaciones bilaterales con los representantes de Educació no estuvo exenta de dificultades. A pesar de que las partes siempre admitieron la buena predisposición de sus interlocutores, los acuerdos tardaron en cristalizar.
A finales de febrero, las cuatro patronales, lideradas por la escuela cristiana, dieron el proceso negociador por interrumpido a la espera de que se restableciera el clima de confianza, dañado, según ellos, por algunas actuaciones unilaterales de la Administración que les perjudicaban. Exigían la retirada de determinadas enmiendas presentadas a la LOE en el Senado y la renovación de los conciertos por cuatro años, cuando se habían prorrogado por 12 meses. Obtenida la primera de las demandas, un juez vino a darles satisfacción suspendiendo la decisión de la Generalitat sobre los conciertos.
C >> La reformulación de la propuesta de ayudas
El acuerdo con las patronales comenzó a cerrarse cuando ambas partes vieron en las ayudas a la escolarización de inmigrantes una opción en la que coincidían los intereses de ambas. Por un lado, Educació busca un mayor equilibrio en la distribución del alumnado extranjero, y por otro la concertada desea desactivar la acusación de que se opone a escolarizarlos en sus centros. La fórmula hallada demora, además, la exigencia de gratuidad para el resto de las familias, lo que les permite prepararse para esa eventualidad.
D >> Apoyo entusiasta de las federaciones de padres
Las federaciones de asociaciones de padres de alumnos vieron en el pacto, desde hora temprana, una gran oportunidad. Y lo apoyaron sin disimulos. Los obstáculos que, en las últimas semanas, ponían los sindicatos a la sexta hora llegaron, incluso, a irritarles y movieron a algunos de sus dirigentes a acusarles de hacer una defensa corporativista de la profesión.
El pacto no aborda algunas cuestiones como la reforma del calendario escolar y la reducción del periodo estival de vacaciones, pero aun así ha colmado las expectativas de las organizaciones que representan al grueso de las familias que escolarizan a sus hijos en la escuela pública. La implantación de la sexta hora era una vieja reivindicación del sector, deseoso de equipararse a la concertada. A última hora, la organización que aglutina a las asociaciones de padres de los centros cristianos también se ha sumado al acuerdo.








