Los padres no podrán corregir a sus hijos con un cachete o una bofetada
ABC / 21-12-07 / M. J. PéREZ-BARCO
Era un compromiso anunciado desde hace más de tres años que faltaba por llevar a cabo. Y el Gobierno ha esperado al último Pleno del Congreso de los Diputados de esta legislatura para sacarlo adelante. A partir de ahora, los padres ya no podrán «corregir moderada y razonablemente» a sus hijos como reza en dos artículos del Código Civil, el 154 y el 268. Lo que muchos se preguntan ahora es dónde estará el límite de los progenitores a la hora de enmendar una conducta inapropiada de sus hijos, ya que esta reforma conlleva, en el fondo, que acciones como un cachete o una bofetada no cuenten con ningún respaldo en nuestra legislación.
La iniciativa, que fue aprobada ayer como una disposición adicional de la ley de adopciones internacionales, contó con el apoyo de PSOE, IU, ERC y BNG, mientras que PP, CiU y PNV fijaron posturas contrarias a la reforma. El nuevo texto que modifica los dos artículos del Código Civil donde se regula la patria potestad, no sólo elimina la posibilidad de «corregir razonable y moderadamente» a los hijos sino que indica cómo los padres deben reprender a los menores «con respeto a su integridad física y psicológica» y «de acuerdo con su personalidad».
Amonestación o maltrato
El resto de la regulación de la patria potestad continúa como hasta ahora estaba redactado. Los padres deberán «velar» por sus hijos, «tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral» y «representarlos y administrar sus bienes».
Lo que en verdad ha destapado este cambio legislativo es conocer hasta dónde llega el límite entre lo que para muchos significa una amonestación sensata para corregir una conducta y los malos tratos a los menores, una lacra que toda la sociedad condena. El Ministerio de Justicia lo ha resuelto en una nota explicando la reforma: «Aunque el Código Penal castiga expresamente a quien menoscabe la integridad corporal o la salud física y mental de los menores, en la nueva redacción de los dos artículos del Código Civil se ha considerado preferible evitar cualquier interpretación permisiva con el castigo físico a los menores».
Y es que algunos consideran que la antigua redacción de la patria potestad era «ambigua» y «dejaba la puerta abierta a la violencia contra los hijos», como explica la presidenta de la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), Lola Abelló. Existen otras formas de ejercer la autoridad, en opinión de esta asociación: «A través del razonamiento, del diálogo y de la cercanía».
Sin embargo, otros acusan al Gobierno de cambiar y entrometerse en las relaciones paterno-filiales. Para el presidente de la confederación católica de padres Concapa, Luis Carbonel, «la reforma está quitando a los padres el derecho a corregir a sus hijos, manteniendo una disciplina y una autoridad, siempre dentro de una relación de afecto. Además, de un cachete al maltrato hay un paso abismal».
Adopciones internacionales
La ley de adopciones internacionales, aprobada ayer definitivamente, incorpora también otras novedades específicas para llevar a cabo este tipo de procesos. A partir de ahora no se podrán adoptar niños de países que vivan un conflicto bélico o se encuentren devastados por un desastre natural, ni en aquellos que no exista una autoridad específica que controle el proceso de adopción. Por el contrario, sí se permite adoptar a menores que hayan sido acogidos temporalmente por motivos de vacaciones, estudio o tratamiento médico a través de programas humanitarios. Por ejemplo, los niños de Chernóbil y Ucrania que han pasado largas estancias con familias españolas. Esta norma reconoce, además, un derecho: cuando lo menores adoptados cumplan 18 años tendrán la opción de conocer su origen biológico.
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El Congreso aprueba que se elimine el ‘cachete’ a los hijos
En contra de PP, CiU y PNV, el Congreso retira a los padres la potestad de «corregir razonable y moderadamente» a los niños
PÚBLICO / AGENCIAS – 20/12/2007
El pleno del Congreso de los Diputados aprobó hoy, en contra de la posición del PP, CiU y PNV, la eliminación de dos artículos del Código Civil que conceden a padres y tutores la potestad de «corregir razonable y moderadamente» a los niños, eliminando así la cobertura legal al comúnmente denominado ‘cachete’.
Esta modificación legal está incluida como disposición adicional al Proyecto de Ley de Adopción Internacional, que volvió al Congreso tras su paso por el Senado. Así, la Cámara Baja ‘tumbó’ las tres enmiendas sobre este asunto introducidas la semana pasado en la Cámara Alta con los votos de CiU, PNV y PP, que se posicionaron en contra de esta reforma.
De esta manera, a partir de ahora los padres no estarán amparados legalmente para dar una bofetada a sus hijos, ya que el nuevo texto del Código Civil elimina la posibilidad de que los padres puedan «corregir razonable y moderadamente» y ahora deberán reprender a los menores «con respeto a su integridad física y psicológica».
Los padres ya no están amparados legalmente para dar una bofetada a sus hijos
La diputada del PP Lourdes Méndez no entró a valorar si «está bien o no» dar un ‘cachete’ a los menores, y agregó que la Real Academia de la Lengua no dice «que corregir sea pegar un bofetón». Esta iniciativa, agregó, quiere dejar a los padres sin potestad de reprender a los hijos.
Por parte de CiU, Jordi Jané indicó que este proyecto de ley «no era el mejor cauce para modificar el Código Civil» y pidió que este tema no se saque de contexto. Es evidente, dijo, que ninguna formación política defiende el maltrato a los hijos.
Del mismo modo, la diputada del PNV Margarita Uría defendió que el Código Civil habla de «corrección razonable y moderada», lo que, a su juicio, no significa que se ampare la violencia física.
Igualmente, destacó que la Fiscalía General del Estado mantiene que la educación de los hijos implica corregirles por el bien de su educación.
El diputado del PSOE Mario Bedera aseveró que la legislación no puede «consentir que se deje abierta la posibilidad del maltrato» y apuntó que «frente a la corrección debe imponerse el respeto».
Por su parte, la diputada de IU Isaura Navarro afirmó que los organismos internacionales han pedido en reiteradas ocasiones que se retire de la legislación este tipo de artículos que amparen cualquier tipo de castigo físico. Además, invitó a los padres a fomentar «la seguridad, el respeto y la confianza» en el niño.
Mientras, la diputada de ERC Giorgina Oliva criticó que PNV, CiU y PP no quisieran eliminar estos artículos, y solicitó que el Congreso «impulse leyes que lideren cambios». «Esta norma debe borrar de la conciencia colectiva que darle a los menores un ‘cachete’ de vez en cuando es bueno», apostilló.
Garantías para el adoptado
El proyecto de Ley de Adopción Internacional refuerza los mecanismos necesarios para impedir la trata de niños y aumenta las garantías del menor adoptado. Asimismo, la norma prohíbe tramitar adopciones en países en guerra o que estén sufriendo los efectos de un desastre natural, y permite que los menores, en su caso, sepan los datos sobre sus padres biológicos al alcanzar los 18 años de edad.
Además, lo españoles que durante años han acogido temporalmente a menores procedentes de la zona de Chernobil y de otras partes de Ucrania podrán, con las debidas precauciones, adoptar legalmente a estos niños huérfanos.
En un principio el texto prohibía adoptar aquellos menores extranjeros que hayan sido acogidos en programas humanitarios de estancia temporal por motivo de vacaciones, estudios o tratamiento médico.
Sin embargo, la Cámara Baja modificó el proyecto para permitir la tramitación de solicitudes de menores extranjeros en estas circunstancias, siempre que tales acogimientos «hayan finalizado conforme a las condiciones para las que fueron constituidos y que en su país de origen los menores participen en programas de adopción debidamente regulados».









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