Siete de cada diez alumnos inmigrantes están escolarizados en colegios públicos
La principal causa de este reparto es que la red financiada por la DGA tiene casi el triple de plazas y da becas de comedor.
P. C. Zaragoza | Heraldo
El 10,1% de los alumnos que estudian este curso en Aragón (unos 22.000 niños y jóvenes) son de origen inmigrante, una cifra ligeramente superior a la del año pasado, cuando el porcentaje ascendía a un 8,5. En total, las aulas aragonesas tienen desde septiembre 3.000 alumnos extranjeros más que en 2006. La mayoría de ellos -aproximadamente el 70%- están escolarizados en la red pública, frente al 30% que se encuentra en la concertada, según los últimos datos actualizados que ha publicado el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC).
Las razones de este reparto desigual son diversas. La principal es que los colegios públicos tienen casi el triple de plazas que los concertados, acogen a un número más elevado de estudiantes y, por tanto, también de inmigrantes. Además, algunas asociaciones entre las que se encuentra Cáritas consideran que en la distribución poco equitativa influye que en las escuelas concertadas no se den ayudas para el comedor escolar y que no cuenten con suficientes apoyos psicopedagógicos. Para facilitar la elección de una escuela ajena a la red pública, Cáritas aportó durante el año 2006 más de 7.000 euros en concepto de becas de comedor.
Por otro lado, en la mayor parte de los casos, los padres eligen un centro cercano al domicilio, por lo que si una localidad o un barrio cuenta con un elevado porcentaje de población extranjera también lo habrá en sus colegios, independientemente de su titularidad. Debido a esto, hay centros concertados que también escolarizan a un gran número de alumnado inmigrante. Los del barrio Oliver de Zaragoza son un claro ejemplo.
Públicos o concertados, los centros con estas peculiaridades desarrollan innovadores programas de aprendizaje. Por ejemplo, el que el colegio público Ramiro Solans de Zaragoza aplica desde hace dos años. En esta escuela, ubicada en el barrio Oliver, y donde el 76% de sus alumnos son de etnia gitana y el 24% inmigrante, se enseña a leer a través de la música, y concretamente de las rumbas, a los alumnos de Educación Infantil, compensatoria y extranjeros que no conocen el idioma.
A estos se suman los proyectos promovidos por el Gobierno de Aragón y entre los que destacan la incorporación de tutores de acogida, los cursos de inmersión lingüística, las sesiones de orientación y las clases de apoyo y refuerzo.
Por encima de la media nacional
El informe del Ministerio de Educación coloca a Aragón como la séptima Comunidad con una tasa más alta de extranjeros escolarizados. La media nacional se sitúa en un 8,4, mientras que en nuestra Comunidad es del 10,1%. Con cifras superiores están Baleares, La Rioja, Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia.
En Aragón, el incremento de alumnos de enseñanzas de régimen general procedente de otros países ha sido constante durante los últimos años y desde hace una década ha aumentado un 1.607%. Sin embargo, ese crecimiento se está estabilizando, según indicaron en el departamento de Educación. «De 2005 a 2006 se contabilizaron 4.000 estudiantes extranjeros más, mientras que de 2006 a este año la cifra se ha quedado en 3.000», comentaron las mismas fuentes. No obstante, matizaron, no se puede decir todavía que se vaya a frenar esa evolución.
Al igual que ocurre en el resto del país, el grueso de estudiantes se concentra en los cursos de Educación Primaria. Las cifras descienden conforme avanza la edad de los alumnos. De hecho, en los centros aragoneses de Secundaria hay una tasa de poco más de 100 inmigrantes por cada mil alumnos matriculados en institutos públicos. Sin embargo, la situación podría invertirse en los próximos años debido a la ralentización de la llegada de alumnos extranjeros (que disminuiría los índices de Infantil y Primaria) y el paso de los niños de unos niveles a otros.








