Sólo el 50% de los alumnos urbanos de Galicia eligen religión en el instituto

En el rural la elección de la asignatura se dispara por encima del 90%, según los obispadoEn dos cursos la disciplina ha perdido en la comunidad casi 7.000 estudiantes
Alberto Magro | La Voz de Galicia)
Galicia aún es la comunidad más pía de España, pero su apego al catolicismo comienza a diluirse. El cambio se observa ya en las escuelas, donde la enseñanza de la religión cristiana pierde vigor. Los datos facilitados por la Xunta reflejan un lento pero imparable descenso de la implantación de la asignatura en los centros educativos, en los que las clases de religión han perdido 6.860 alumnos en los dos últimos cursos.
No son demasiados, pero los propios obispados gallegos reconocen que carecen de motivos para el optimismo. Pese a que el 77% de los alumnos de infantil, primaria y secundaria de Galicia siguen cursando la materia, algunas tendencias hacen pensar a los representantes de las distintas diócesis que el retroceso se va a agravar. El peor síntoma lo encuentran en las grandes ciudades, donde apenas la mitad (el 55%) de los alumnos de Secundaria escogen la materia. Y eso gracias a los centros privados y concertados ligados a la Iglesia, porque en algunos institutos públicos urbanos los directores aseguran que sólo la tercera parte de los chavales se apuntan a religión.
«En las ciudades, ya son muchos los alumnos que eligen por su cuenta, y se nota. En secundaria estamos bajando mucho, al 55%, porque cualquier motivo es causa para cambiar, al no haber influencia familiar. En las zonas rurales pesa mucho más la decisión de los padres, hay una mayor cercanía a los sacerdotes», analiza José Rodríguez Ubeira, profesor desde hace 34 años y responsable de Educación de la Diócesis gallega con menos porcentaje de alumnos de religión, la de Tui-Vigo.
Surge así una nueva versión de la fractura entre las zonas más urbanas del litoral atlántico de Galicia y las dos provincias interiores. Mientras Ourense es, con Zamora, la provincia española en la que más alumnos estudian religión, en Vigo, Santiago o A Coruña los porcentajes comienzan a parecerse a los de ciudades como Barcelona, Mallorca o Bilbao, las menos devotas del Estado, con tasas del 30% de estudiantes de religión en centros urbanos. «Será porque somos una provincia más rural -reflexiona en la Diócesis de Ourense Cesáreo Iglesias-, pero aquí en primaria más del 95% de los alumnos hacen religión, por no decir todos. Y en Secundaria y Bachillerato cae más, pero está por el 90% en la mayoría de la provincia, aunque en la capital baja al 60%. En el resto de ciudades gallegas sí que parece que pierden más».
Mientras tanto, engorda la asignatura alternativa, en sus múltiples versiones. Ya hay 30.490 alumnos gallegos que se decantan por la opción de cursar Cultura religiosa, una visión neutra de todos los credos. A su vez, otros 23.000 estudiantes utilizan el tiempo de religión para aumentar sus conocimientos de filosofía, música o ecología. «Cada centro elige lo que quiere», explican en la Xunta, que aplica desde hace años la política ratificada ahora por el gobierno central.